La sonda china Chang'e 4, la primera en aterrizar en la cara oculta de la Luna, analizó el suelo de esa desconocida zona, cuya parte superior está formada por una capa de regolito (fragmentos de roca y minerales poco compactos) de hasta 12 metros, como ya se había observado en otras partes del satélite.
Un estudio que publicó ayer Science Advances indica que los datos del rover proporcionan "una información clara sobre la estructura del subsuelo, que está compuesto principalmente de materiales granulares altamente porosos con cantos rodados incrustados de diferentes tamaños".
Los resultados apoyan la existencia de regolito en la superficie de las regiones inexploradas de la Luna. La presencia de este manto de roca pulverizada y polvo que cubren el fondo rocoso sólido se conocía en la cara vista tras las diferentes misiones Apolo, pero no se sabía si se existía en otras zonas.
