Los brasileños corrieron ayer en masa a las principales playas del país al comienzo de la noche para aprovechar una posición privilegiada que les permitió observar el eclipse lunar total más largo del siglo XXI, con la luna teñida de rojo y, en el mismo plano, Marte brillando muy próximo a la Tierra.
Con la luna surgiendo ayer viernes en el horizonte este, sin edificaciones, montañas o luces que interfiriesen la visión, el lugar más propicio en América para ver a simple vista el eclipse que tuvo una duración de 102 minutos en su fase total fue el litoral de Sudamérica sobre el Atlántico.
En el litoral de Brasil no fue posible ver el momento en que la sombra de la tierra comenzó a cubrir su satélite, hacia las 19.30 GMT, pero sí la luna llena ya eclipsada y toda la fase en que la sombra fue desapareciendo desde abajo hacia arriba, hasta dejar el astro totalmente lleno y nuevamente brillando.
