Arnold Schwarzenegger y María Shriver iniciaron su divorcio el 1 de julio de 2011, cuando ella introdujo la demanda tras enterarse que Arnold tenía un hijo, Joseph Baena, con una exempleada de origen guatemalteco.
La custodia de sus hijos, que eran menores, nunca fue un problema, pues acordaron rápidamente la custodia compartida.
La pareja, que se casó en 1982, no firmó un acuerdo prenupcial, y al momento de iniciar el divorcio el patrimonio de ellos era de aproximadamente 400 millones de dólares, y aunque hubo algunos problemas, finalmente la pareja decidió dividir sus bienes en partes iguales, 50 % para cada uno.
Según fuentes, Arnold no ha mostrado interés en hacer que el divorcio sea definitivo.
