Potosí alcanzó la excelencia literaria cuando a fines de la segunda década del siglo XX, jóvenes poetas y escritores intentaron evolucionar la sociedad de su época y salir “de la superficialidad y sanchopancismo” que caracterizaba a su medio. Para conseguirlo, estos jóvenes, a la cabeza de su heraldo Carlos Medinaceli, publicaron la revista “Gesta Barbará”. Originalmente el grupo se denominó “generación del 18” por haber concurrido en 1918 y en clara alusión a la “generación del 98”, de España, integrada por escritores como Azorín, Antonio Machado, Pio Baroja, Miguel de Unamuno, Ramón del Valle Inclán y otros.
La revista bautizada como “Gesta Bárbara” alude a Castalia Bárbara, obra poética de Ricardo Jaimes Freyre, de la cual son asiduos lectores y admiradores. Los “Bárbaros”, publican 10 fascículos desde 1918 hasta 1925, en estas revistas exponen principalmente poesía, ensayo, cuento corto y crítica literaria, de manera sobresaliente.
Sus ensayos con matiz sociológico-filosófico, innovadores y progresistas para la época, su principal premisa es proporcionarle vida literaria e intelectual a la ciudad y salir de la burocracia “empleofaga” como llamaba despectivamente Medinaceli a la rutina del trabajo institucional y educativo.
Se congregan cotidianamente en la plaza de la ciudad según cuenta Armando Alba. “La plaza mayor de la villa fue nuestro ágora y en las calles frías y ruinosas que dejó la colonia, libramos denodada batalla por el espíritu”, motivados por las veladas poéticas de Ricardo Jaimes Freyre, uno de los pilares del modernismo literario junto a Rubén Darío.
Aparte del modernismo en la literatura, cofradías o círculos de investigadores escudriñaron las ciencias sociales, la literatura y la filosofía, así el movimiento Sturm und Drang, en Alemania, que ofreció a los poetas rebeldes de la época la oportunidad de expresar sus sentimientos reprimidos; en Francia el grupo “Dada” que se inicia con la llegada de Tristan Tzara a Paris y las llamadas sesiones de “viernes de literatura” en 1920, los dadaístas se caracterizaban por no usar corbata y utilizar guantes blancos, estos publican el boletín “Dada” en el que exponían sus ideas revolucionarias, la separación de André Bretón marca el comienzo de lo que posteriormente será el movimiento surrealista con todas sus consecuencias en el arte, publican estos la revista “Surrealisme”, dirigida por Iván Goll y juntamente a André Bretón inician el movimiento Surrealista, generando toda una revolución en el arte en 1924.
En 1915, en otro lugar del mundo se producía una corriente que buscaba profundizar el estudio de la literatura y la poesía; el denominado “Formalismo Ruso”, bajo la dirección de Román Jakobson, que aspira definir la autonomía de la literatura y su objeto, “la literalidad”, entendiéndose por literalidad a aquello que hace que una obra literaria sea literaria.
Asimismo, en 1916 se crea en la antigua ciudad rusa, San Petersburgo, la comunidad “Opojaz”, sociedad para el estudio de la lengua poética, y su principal portavoz es B. Eichenbaum.
Posteriormente en el periodo entre las dos guerras mundiales, se formó en la ciudad de Viena una corriente de pensamiento filosófico que propugna el nombrado “positivismo lógico”, encabezados por el filósofo Rudolf Carnap. Los positivistas, cultivaran la lógica simbólica o matemática, entre estos pensadores se encontraba el filosofo Ludwig Wittgenstein quien motivara profundas reflexiones sobre filosofía del lenguaje, y los problemas filosóficos; los componentes del llamado “circulo de Viena” propondrán la denominada filosofía analítica de gran influencia en Estados Unidos e Inglaterra llegando a proponer (Wittgenstein) que la mayoría de los problemas filosóficos no tienen sentido y su causa se debe simplemente a las imperfecciones del lenguaje
En Potosí antecesores de Gesta Bárbara, aunque no estrictamente literatos o poetas, constituyeron a fines del siglo XIX una generación selecta, formada en 1877 e integrado por Modesto Omiste, Demetrio Calvimonte, Luis F. Manzano, Antonio Quijarro, Lucas Jaimes, José David Berrios, Pedro H. Vargas, Daniel Campos, Daniel Bracamonte y otros, llegaron a publicar la revista “Potosí”.
Terminada la Primera Guerra Mundial, el clima posguerra que rodeaba el mundo era la depresión de una Europa devastada pero también con el deseo de reconstrucción y esperanza de poder crear en vez de destruir, asimismo el mundo todavía era sacudido por los clamores de la revolución bolchevique de 1917, es este el contexto en el que Potosí, otrora Villa Imperial de Carlos V, vivía la contradicción de vivir pobremente en una geografía mineralmente rica, fenómeno que será fruto de análisis por parte de Carlos Medinaceli y de sus compañeros.
