El esqueleto de un hombre que intentaba ponerse a salvo de la erupción del Vesubio en el 79 d.C pero al que alcanzó una enorme piedra es el último sorprendente y "dramático" descubrimiento en el aérea de Pompeya, en el sur de Italia, informó ayer el parque arqueológico italiano.
El esqueleto ha sido hallado en la llamada área del Regio V, en la esquina entre el callejón de los Balcones, recientemente descubierto, y el callejón de Bodas de Plata, una zona en la que los arqueólogos trabajan en estos momentos.
Es "la primera víctima" que emerge en este lugar, destacó el director del yacimiento Massimo Osanna, quien calificó el hallazgo de "excepcional" y dijo que es además, "un testimonio muy dramático de la erupción" que sepultó la urbe hace dos milenios.
Los primeros análisis realizados indican que se trataría de un individuo de más de 30 años con problemas en una pierna que le impedían la movilidad, por lo que probablemente le dificultó y le demoró su fuga.
