El Congreso de Historia India, una de las principales asociaciones de historiadores de este país asiático, declaró ayer estar "gravemente preocupado" por la decisión del Gobierno de ceder la gestión y mantenimiento del icónico Fuerte Rojo de Nueva Delhi a una empresa privada.
"El Congreso de Historia India está gravemente preocupado por el anuncio de que Dalmia Bharat, una compañía cementera sin experiencia conocida para mantener monumentos, será nombrada conservadora del Fuerte Rojo de Delhi", afirmó en un comunicado la organización, fundada en 1935 para promover el estudio de la historia india.
La asociación también denunció que los términos del acuerdo son "preocupantemente amplios" porque permiten a la empresa realizar construcciones y un centro de interpretación.
