El sistema de medidas y pesos, como el comercio urbano en la época colonial, fue muy complejo y apasionante para los amantes de la historia de esa época, concretamente de la fabulosa Villa de Potosí. La pregunta en cuestión es: como era el comercio cotidiano de Potosí en la época colonial? Si esta villa alcanzó su esplendor económico, social, religioso e industrial; cuánto y cómo se compraba un cesto de coca, o cuánto se pagaba por un jarro de chicha y cómo se media este liquido? Cuánto costaba el pan? Quiénes tenían acceso a la venta de productos como, chicha, vino, pan, sombreros, animales de carga (llamas), la venta de esclavos negros, etc ? La mayoría de los más de 100.000 habitantes no tardaron en producir comida, alcohol y ropa para ellos mismos y en las comunidades rurales aledañas, hombres y mujeres españolas compraron cosas de los indígenas como de los negros.
También se fomentaba en estas transacciones los “empeños” como los “prestamos” y estas prácticas se realizaban en varias áreas públicas abiertas que no eran desconocidas por las autoridades reales.
Las mujeres indígenas en mercados (khatus) empezaron a ofrecer pan, maíz, papas y las mujeres peninsulares abrieron sus tabernas para vender chicha con los hombres peninsulares encargados de los “tambos”. Los negros esclavos empezaron a consumir, comida y bebida indígena (chicha-akja)
Las mujeres negras adoptaron vestimentas muy peculiares, como la morena Luisa Villalobos, en cuyo ropero incluía un “acsu”, vestido netamente de la mujer india, pero como también sayas (camisa colorida) y “jubones” (blusa ceñida) que eran usadas por las mujeres españolas. (Mary Money describe la ropa colonial, además morena denota en Potosí persona libre de descendencia africana, cita Jane Mangan)
La numerosas pulperías (tiendas esquineras) y mercados reflejaban la diversidad de compradores y vendedores. Por ejemplo el vino era indispensable en la dieta de los españoles “siempre venían en las flotas o navíos”, sin embargo la producción peruana de viñedos cerca de Arequipa producían y ofertaban vinagre y el aceite de oliva traído por todo el camino largo desde España a Potosí. Varios mercaderes potosinos ofrecían entre vinos domésticos como importados; también algunos de los 28 panaderías ofrecían pan de trigo y maíz suficientes para alimentar a españoles como a su servidumbre negra e indígena.
Productos indígenas como la vizcacha, coca, charque de llama, maíz chicha, papas, chuño y oca constituía la larga lista de productos de venta y consumo. Las negras cocinaban el animal andino, los indígenas consumían ingentes cantidades de chicha cerca de 1.600.000 botellas por año, en contraste a 50.000 botellas de vino. Por el precio barato españoles y negros tomaban el brebaje indígena.
El chuño era evitado por españoles, pero no la oca, que era comparada con la zanahoria. Así de pronto se marcaba los mercados español o indígena, los negros no influenciaron en los productos locales de venta o consumo pero si tal vez en su estilo de cocina en casas de españoles, como en la venta callejera de sus comidas.
Cuanto valía una llama? Arzans dice “valía en aquellos tiempos (1572) 15 pesos y hoy vale la quinta parte de aquel precio y a veces la sexta” su uso fue aminorándose al haberse obtenido una población de asnos, mulas y haberse reducido la necesidad de cubrir distancias entre las bocaminas y los ingenios que fueron trasladados cerca de la ciudad.
Creo que por esta razón hay nombres muy sugestivos. Arzans menciona una calle “infestada de aquellos (demonios) malignos espíritus” donde se vendía chicha y que tenía el nombre de la chicha hasta 1700. Luego se llamó calle de la Amargura (hoy es calle Matos).
Las legumbres se vendían en la calle de la Lechuga, el mercado estaba en la Plaza de Gato (por khatu en quechua), Plaza del Carbón (carbón-cancha) que estaba al lado del convento de San Agustín, y otra de las Gallinas (actual 6 de agosto) como nombres alusivos a hechos como de la Cebada, el Negro, la Quebrada, la Estrella, también calle de la Coca (actual Oruro).
Con estos ejemplos de toponimia damos a entender la importancia del comercio local y su influencia en la economía de la Villa. (Cita Valentín Abecia Baldivieso)
Para citar un caso de muchos, el Cabildo no veía con buenos ojos otorgar licencias para la apertura de una tienda para la venta de chicha. Lorenzo Layme, un nativo de Chucuito, quien había migrado a Potosí para servir en la mita, quiso dedicarse a la venta de chicha en el vecindario de “akjakjatu” porque ya estaba viejo para trabajar en la mina. La producción de chicha constituía la mayor industria informal en la economía urbana de Potosí, se elaboraba 1.600.000 botellas por año, dicha cantidad es imposible imaginar de cuanto se consumía este elixir indígena.
