El festival South by Southwest (SXSW) de Austin (Texas) puso ayer punto final a su edición número 32 con un concierto en el que diferentes grupos nacionales e internacionales despidieron uno de los acontecimientos con mayor repercusión del panorama cultural.
Un año más, la música fue una de las grandes protagonistas, con un amplio abanico de estilos y nacionalidades que hicieron vibrar a las más de 400.000 personas que se congregaron en la ciudad sureña.
Los veteranos Wyclef Jean o Talib Kweli, junto al polémico grupo ruso Pussy Riot, uno de los cantantes de The Strokes, Albert Hammond Jr., y la revolución electrónica de Taiwán, Sonia Calico, fueron algunos de los artistas que mejor recepción obtuvieron del público.
Mención especial para sonidos urbanos como el rap y su incipiente evolución, el "trap", que confirmaron en esta edición que su auge en el mercado estadounidense está lejos de detenerse.
