Las alarmas se encendieron hace algunas semanas. Más exactamente el 7 de noviembre, cuando decidió suspender su gira El Dorado World Tour, cuando debía presentarse en Colonia, Alemania. Pero la cancelación no solo quedó allí, sino que todos los conciertos previstos en su almanaque debieron quedar para 2018. "Problemas de salud", se dijo en un primer momento. En realidad era algo más grave: problemas en la voz, su principal capital.
Una hemorragia en las cuerdas vocales fue lo que le imposibilitó regresar a los escenarios, una de las vueltas más esperadas. Fue por eso que el pasado 29 de noviembre, la artista colombiana voló hacia Boston, EE.UU. para hacerse ver por el más importante cirujano del mundo: el laringólogo Steven M. Zeitels.
