Silvio Rodríguez, el incombustible trovador símbolo de la Cuba de Fidel Castro, cambió la guitarra por una cámara e inauguró ayer en la sede de la Unesco en París una exposición fotográfica que retrata la vitalidad de los barrios más deprimidos de La Habana.
"Silvio Rodríguez. Gira por los barrios", abierta desde ayer hasta el 8 de diciembre, es una selección de unas 60 fotografías tomadas por el compositor cubano durante su gira solidaria "Por los barrios", que inició en 2010 con el objetivo de brindar cultura a las capas más desfavorecidas.
Instantáneas que recogen la energía y el mestizaje de la gente de la isla, aunque también reflejan la alarmante precariedad de las viviendas y de los espacios públicos de las zonas más pobres de la capital cubana.
"Esto empezó por un policía que me tocó en la puerta de mi casa, un 'poli' que atendía un barrio que tiene muchos problemas, sin calles o con las casas muy precarias (...) Y me dijo: 'Qué tal si vas a ese barrio y les tocas algunas canciones'. Me pareció interesante", contó Rodríguez a los medios al presentar su muestra.
