Cirujanos de todo el mundo celebraron ayer en el Hospital Groote Schuur de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, el 50 aniversario del primer trasplante de corazón, llevado a cabo por el médico sudafricano Christian Barnard, en 1967.
Barnard se convirtió en un personaje clave en la historia de la medicina al protagonizar lo que entonces se consideró una odisea científica: trasplantar con éxito el corazón de una joven que había muerto en un accidente de tráfico a Louis Washkansky, de 54 años, quien fallecería 18 días más tarde por una neumonía.
A pesar de la muerte de Washkansky, Barnard fue vitoreado en todo el mundo por su hazaña quirúrgica, y repitió experiencia un año después, cuando reemplazó el corazón enfermo de un dentista jubilado de 58 años, Philip Blaiberg.
