La cantante Selena Quintanilla, asesinada en 1995, recibió ayer a título póstumo su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood en Los Ángeles (EE.UU.), un acto que para su hermana, Suzette Quintanilla, escenifica que "la reina de la música tejana" dejó un legado "que permanecerá siempre".
"Selena nos representaba a todos los méxico-estadounidenses. Ella era el ejemplo de que con trabajo y esfuerzo se puede lograr el éxito. Ella misma decía que lo imposible es posible. Su objetivo nunca fue vivir para siempre, sino crear algo que permanezca. Hoy lo ha logrado", valoró Suzette Quintanilla.
La carrera de Selena comenzó en la década de 1980 como miembro de la banda familiar "Selena y Los Dinos", acompañada por sus hermanos Suzette y A.B. Quintanilla.
La artista fue homenajeada con la estrella 2.622.
