La Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares (ICAN) fue galardonada ayer con el premio Nobel de la Paz, anunció el Comité Nobel Noruego, por alertar de "las catastróficas consecuencias humanitarias" de esos arsenales y por sus esfuerzos para lograr un tratado que los prohíba.
Esta coalición de asociaciones que se extiende por unos cien países ha sido una "fuerza motriz" y un "actor líder de la sociedad civil" del movimiento contra las armas nucleares y ha galvanizado esfuerzos para "estigmatizar, prohibir y eliminar" este tipo de armamento, apunta la argumentación del premio.
El Comité subrayó, como "importante argumento" para la prohibición de las armas, el "inaceptable sufrimiento humano" que provocan y destacó que otros tipos de armamento menos destructivo como las minas antipersonas, bombas de racimo y las armas químicas y biológicas ya han sido prohibidas por distintos tratados.
