Bolígrafos, libreta de notas, máquina de escribir y el telégrafo Morse eran las herramientas "más valiosas" que tenían los periodistas bolivianos, Juan Carlos Salazar, José Luis Alcázar y Humberto Vacaflor, quienes fueron enviados como "corresponsales de guerra" a la guerrilla que protagonizó el argentino Ernesto "Che" Guevara en el país hace 50 años.
Para Salazar que en ese entonces tenía 22 años y era periodista en la Agencia de Noticias Fides (ANF), cubrir la guerrilla fue un "bautizo de fuego" porque hacía sus primeras armas en el mundo periodístico y a partir de ese momento histórico reafirmó su vocación por el oficio y consolidó su amistad con los otros dos comunicadores que en ese tiempo trabajaban para el periódico Presencia.
"No sé si somos los últimos sobrevivientes o los penúltimos de la cobertura (de la guerrilla), pero esa experiencia reafirmó mi vocación por el periodismo", remarca.
