Discos de principios del siglo XX, partituras, 893 grabaciones y el poncho que cubrió el féretro del compositor de tango argentino Carlos Gardel se exhiben en la casa que el cantante adquirió para su madre en los años 20 y que ayer reabrió para permitir al público interactuar con el icono.
Tras ocho meses cerrado por remodelación, “El Museo Casa Carlos Gardel”, situado en el barrio del Abasto, ofrece un recorrido por la vida y obra del artista.
A lo largo de cuatro salas el espectador podrá conocer las diferentes facetas que caracterizaron al intérprete de "Mi noche triste", canción considerada el primer tango cantado.
Al inaugurarse en 2003, el museo no cuenta con patrimonio del artista ya que en 1949 Armando Defino, heredero de la propiedad, vendió la vivienda y comenzó a donar bienes.
