Caim Mortis, más conocido como “El Diablo” colombiano, es la atracción de una convención de tatuadores en Bolivia, donde ha explicado que se considera un ser "híbrido", mitad humano y mitad animal, al tener más del 70 % del cuerpo tatuado y varias modificaciones producto de una veintena de operaciones.
"Soy un híbrido, mitad humano, mitad animal porque mis modificaciones están enfocadas en los animales, no tanto en el diablo, como me dicen porque las personas nunca han visto a una persona con cuernos", declaró Mortis a EFE.
El colombiano tiene implantes debajo de la piel en los pómulos, en los brazos y en la frente con forma de cuernos que lo han hecho famoso mundialmente y ha dado origen a su apodo de “Diablo”. Los implantes de silicona en la frente eran de mayor tamaño.
