El arqueólogo estadounidense Scott Branting utiliza imágenes de Siria e Iraq captadas por satélite para determinar el daño causado por la guerra al patrimonio cultural y el provecho que le sacan los grupos terroristas a las piezas antiguas con el fin de financiarse.
En una entrevista con Efe Branting dijo que a corto plazo "se trata de comprender cómo se utiliza y destruye el patrimonio cultural en el contexto del conflicto actual".
Branting lidera para ello desde 2014 un proyecto de las Escuelas Estadounidenses de Investigación Oriental (ASOR, en inglés) en asociación con el Departamento de Estado de EE.UU., que aporta enormes volúmenes de imágenes.
Con su trabajo intenta analizar la forma en que terroristas, como el Estado Islámico (EI), utilizan este patrimonio para financiar la guerra.
