Conectar lo real con lo sobrenatural es el sello de la casa del director de "The Sixth Sense", M. Night Shyamalan, y vuelve a hacerlo en "Split", un filme que indaga en el trastorno de identidad disociativo y en el que el escocés James McAvoy adopta nueve personalidades.
Conocido especialmente por su Charles Xavier de "X-Men", McAvoy despliega todo su talento en las inquietantes transformaciones que experimenta su personaje, un trabajo que fue a la vez un sueño y una pesadilla, explicó ayer en una entrevista con EFE.
"Sudé sangre, pero me gustó", confesó durante una visita promocional a la capital española acompañado de Shyamalan y de la joven promesa Anya Taylor-Joy, de 20 años.
"Soy actor y me divierto explorando los personajes", dijo.
