Carrie Fisher tenía solo 20 años cuando se estrenó "Star Wars" y el inmediato y gigantesco éxito de la película, unido a su desorden bipolar, la llevó a una espiral de drogas de la que tardó muchos años en salir, pero pese a todo, siempre estuvo agradecida al personaje de princesa Leia.
“La gente quiere oírme decir que estoy harta de interpretar a Leia y que ese personaje arruinó mi vida. Pero si mi vida era tan fácil de arruinar, entonces merecía ser arruinada", dijo en 2015 en una entrevista con la web The Daily Beast.
En una visita a Australia en 2010 para promocionar el documental "Wishful Drinking", basado en un libro escrito por la actriz y con claro carácter autobiográfico, Fisher aseguró que empezó a consumir cocaína en 1980 durante el rodaje de la película "The Empire Strikes Back".
