El público de Viena ovacionó ayer al tenor Plácido Domingo y a la soprano Davinia Rodríguez, protagonistas de un nuevo montaje de Macbeth, estrenado en Viena, en el que la innovadora puesta en escena fue criticada por numerosos asistentes.
Con una escenografía que mezcló diversos diseños, desde lo más clásico hasta lo más transgresor, como la escenificación de un cabaret, Domingo y Rodríguez, ambos españoles, fueron puro fuego en el escenario del Theater an der Wien de la capital austríaca.
Sin embargo, esta escenografía tan rompedora no fue del gusto de todos los asistentes, que recibieron con abucheos al director escénico de la obra, Roland Geyer.
"Me han sorprendido mucho los abucheos", declaró a EFE tras la actuación el tenor español, quien quiso destacar el esfuerzo y el buen trabajo que había realizado Geyer asegurando que había logrado realizar "algo especial".
