Los científicos abrieron por primera vez en al menos dos siglos el lugar considerado por los cristianos como la tumba de Jesús, en el templo del Santo Sepulcro en Jerusalén.
La placa de mármol que recubre la tumba fue desplazada durante tres días para las obras de restauración en esta iglesia, situadas en la ciudad vieja, constató un fotógrafo de la AFP.
Es la primera vez que esta piedra sepulcral es desplazada desde el año 1810, cuando se llevaron a cabo otras obras de rehabilitación, después de un incendio, señaló el padre Samuel Aghovan, el superior de la iglesia armenia.
"Es emocionante porque es una cosa de la que hablamos desde hace siglos", añadió este religioso.
Según la tradición cristiana, el cuerpo de Jesús fue colocado en un lecho funerario tallado en la roca.
