Lejos quedan los días del vestido de carne, el formado por peluches de la rana René y otros vestuarios imposibles. A un mes exacto de la salida del álbum que supondrá su retorno al pop, Lady Gaga sorprende afianzándose en un camino contrario al que le dio fama y desprendiéndose de todo disfraz.
Vestida con unos vaqueros cortos, una camiseta sin mangas y el pelo suelto o recogido en una coleta se presenta en el videoclip lanzado hoy, "Perfect Illusion", una producción igualmente sencilla en su concepción narrativa y escenográfica (una fiesta en el desierto) con la que ha puesto imágenes al cambio.
La artista estadounidense corrobora así lo que presagiaban las imágenes que publicó hace unos días en redes sociales, incluida la portada de "Joanne", su quinto disco.
