La sonda Juno de la NASA hizo ayer historia al llegar a la órbita de Júpiter tras cinco años de misión, y se convirtió en el vehículo que más se aproxima al gigantesco planeta gaseoso, con el objetivo de descifrar sus enigmas y descubrir más sobre el origen del sistema solar.
Hacia las 3:54 GMT de ayer martes, la sonda impulsada por energía solar se incorporó a la órbita de Júpiter, culminando una misión que comenzó en agosto de 2011 y que busca despejar numerosos interrogantes sobre el mayor planeta del sistema solar, ya que en él podría caber la Tierra más de mil veces.
"Ésta es la hazaña más difícil que ha conseguido jamás la NASA", dijo Scott Bolton, el principal investigador de la misión, al resto de su equipo en Pasadena (California).
