Milton Cortez y el grupo Ráfaga cerraron esta madrugada el tercer Festival Internacional Tupiza 2016 frente a un público frenético que demostró que puede responder a este tipo de convocatorias y motivó que sus autoridades prometieron más para el año próximo.
Incluso desde ayer por la madrugada, cuando el Chaqueño Palavecino motivó que sus fanáticos suban hasta el escenario para saludarlo o tocarle, los tupiceños respondieron no solo cantando las letras de las canciones que entonaban los músicos sino también bailando, como pasó cuando tocaron los Kjarkas.
El alcalde, Mario Martínez, prometió mejorar el festival el próximo año convocando a figuras como la argentina Soledad Pastorutti y aseguró que su gestión garantizarás las futuras versiones.
El festival es coorganizado por la Alcaldía de ese municipio y la Fundación Cultural Kjarkas que se encarga de la parte logística. Su capacidad organizacional se evidenció en esta versión porque hubo notorias diferencias entre la fiesta de Reyes, en la que hubo falencias, y el festival de música en el que los errores eran notorios más por los aciertos que por sus fallas en sí.
Algunos de los Kjarkas, como Elmer Hermosa, ponderaron el comportamiento de la gente que este año llenó los espacios del estadio Víctor Agustín Ugarte. “Se ha visto que podemos organizar grandes espectáculos y traer artistas de cualquier parte del continente”, dijo.
Mucha gente llegó del interior y, según Hermosa, también hubo público de Perú y Argentina, porque este año hubo músicos de esos países. Lo que sorprendió es que también llegó gente de Chile.
