La Dirección de Antigüedades de Israel reveló ayer la existencia de una antigua ciudadela en el norte del país que sirvió como puerto seguro a los navegantes cananeos y de otros pueblos de la región hace 3.400 años.
Los restos de la ciudadela han sido hallados durante la construcción de un complejo de viviendas en la ciudad de Naharíya, a diez kilómetros de la frontera con el Líbano, en una zona que sirvió a los navegantes del Mediterráneo Oriental, según los expertos.
"Parece que fue usada como centro administrativo para los marineros que navegaban a lo largo de la costa mediterránea y probablemente hubiera un pequeño muelle junto a sus murallas", dicen en un comunicado Ron Beeri, Nimrod Getzov y Yair Amitzur, los investigadores que dirigen el proyecto actual.
