Un discurso de más de diez minutos del rapero Kanye West, quien anunció que se presentará a presidente de Estados Unidos en 2020, y las extravagancias de la cantante y maestra de ceremonias Miley Cyrus marcaron anoche la gala de los MTV Video Music Awards (VMA) celebrada en Los Ángeles.
Esta premiación coronó como reina de la noche a Taylor Swift, si bien los VMA demostraron un año más que su trascendencia radica más en el drama que acompaña a sus protagonistas, que en la importancia de unos galardones cuyos ganadores son elegidos por los votos de los fanáticos.
En 2009, West subió al escenario del Radio City Music Hall de Nueva York justo cuando Swift celebraba su victoria en la categoría de mejor vídeo musical femenino.
