El Banco Mundial manifestó ayer que, según los pronósticos, como resultado del aumento sostenido de la demanda, de los recortes en la producción acordados entre los exportadores de petróleo y de la estabilización de la producción de petróleo de esquisto en Estados Unidos, en 2018 el precio del petróleo aumentará de los USD 53 el barril registrados este año a USD 56, al tiempo que se estabilizará la suba de los precios de los metales.
"Se espera que el índice de los metales se estabilice el próximo año, luego de que el aumento del 22 % de este año, producto de una corrección en los precios del mineral de hierro, se vea compensado por el aumento del precio de otros metales básicos", dice el informe.
El BM explica desde Washington, que los precios del oro disminuirán como consecuencia a las expectativas de aumento de las tasas de interés en EE.UU. Sin embargo, afirma que la escasez de oferta forzaría una subida de los precios de los metales básicos, como el plomo, el níquel y el zinc.
“Entre los riesgos de deterioro figuran un nivel de demanda de China inferior al previsto o la disminución de las restricciones a la producción en las industrias pesadas de ese país”, añade el informe del Banco Mundial.
En la edición de octubre de 2017 de su informe Commodity Markets Outlook (Panorama sobre los mercados de productos básicos) dice que se prevé que los precios de los productos básicos agrícolas, entre ellos los productos alimentarios y las materias primas, registrarán aumentarán el próximo año.
“Los precios de la energía se están recuperando en respuesta al nivel de demanda sostenida y a la disminución de las existencias, pero mucho depende de la predisposición que muestren los productores de petróleo a ampliar los recortes en la producción”, afirmó John Baffes, economista superior y autor de Commodity Markets Outlook.
