Como Pedro por su casa. El plantel de Nacional Potosí arrolló a Petrolero la tarde de ayer sábado, en el inicio del Campeonato Apertura de la Liga Boliviana. El equipo de la Villa Imperial goleó por 4 a 1 y comenzó el torneo con la sonrisa a flor de labios en un terreno prestado, el “Jesús Bermúdez”, de Oruro, donde ofició de local.
El partido se jugó en familia. Los pocos hinchas -menos de 200- dijeron que hasta se escuchaba la respiración de los jugadores. La convocatoria de los directivos del elenco potosino no surtió el efecto que esperaban, lo que también les causó un desfase en sus arcas ya que contaban con la recaudación y no alcanzó ni para pagar a los árbitros.
Pese a todo la fusión continuó, el partido y comenzó con llegadas rápidas de la banda roja, el trabajo que cumplió en la pretemporada desarrollada en la ciudad de La Paz y Potosí, fue exitoso para la primera fecha. Los jugadores estaban convencidos que querían comenzar este campeonato con una victoria, cumplieron su objetivo y con una goleada.
Para el plantel potosino un tiempo fue suficiente para desnudar los errores en defensa del visitante, atacó con uno de sus hombres más desequilibrantes, Bruno Pascua, quien tuvo la colaboración de Cristian Alessandrini, y aprovecharon cada espacio que dejó el equipo de Yacuiba, cuya plantilla terminó abatida.
El debut oficial de Carlos Fabián Leeb, como técnico de Nacional Potosí también fue importante, los jugadores asimilaron los conceptos que maneja el entrenador, pero al término del compromiso el argentino dijo que falta más trabajo y que poco a poco irá puliendo el esquema que presentará en todos los partidos.
