El último sábado usé mi cuenta de Facebook para hacer notar las diferencias entre las tarifas de taxis entre dos ciudades con características similares como son Sucre y Potosí. Resulta que todavía es posible viajar por tramos cortos de la capital con Bs 5 mientras que, para ese mismo servicio, los choferes de la Villa Imperial han llegado a cobrar Bs 20.
Con apenas dos fotos y tres párrafos, fue una de mis publicaciones más vistas, comentadas y compartidas, además de citadas en otras cuentas y hasta en medios tradicionales. No fui yo, desde luego, sino el tema abordado: los potosinos estamos sometidos a una dictadura tarifaria que ya es insoportable, así que muchos se sintieron identificados con mi relato.
El impacto fue tal que, el lunes por la mañana, la Alcaldía de Potosí anunció controles en el servicio de taxis.
Tal vez las cosas hubieran salido bien, pero el martes cayó la nevada y los choferes aprovecharon la necesidad de transporte de las personas para cobrar pasajes carísimos. Hay reportes de hasta 50 Bolivianos por persona en distancias medias. Y ahí es inevitable hacer comparaciones:
Al presente, las empresas de transporte interdepartamental que cubren la ruta Potosí-Sucre cobran Bs 50 el pasaje, así que los taxistas potosinos llegaron a cobrar un monto similar por carreras en su radio urbano. Si eso no es un robo, entonces que alguien me diga qué rótulo podemos usar.
Pero las cosas no terminan ahí. Resulta que el precio de Bs 50 en un bus de Potosí a Sucre y viceversa tampoco es legal ya que la última tarifa permanente legalmente establecida es la que aparece en la Resolución Administrativa Regulatoria (RAR) No. 0178/2013 de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) que estableció una tarifa máxima de Bs 21 para un bus normal en esa ruta. Por tanto, el precio que se está cobrando es un 138,1 por ciento superior.
El 30 de diciembre de 2025, la ATT emitió la RAR 32/2025 que aprobó excepcionalmente un incremento del 40 % sobre las tarifas máximas y mínimas del transporte interdepartamental, pero temporal; por 180 días, y, como ingresó en vigencia el 2 de enero de 2026, su duración solo llegaba hasta el 30 de junio.
En esta segunda RAR, las tarifas de un bus normal en la ruta Potosí-Sucre oscilan entre 18 y 29 Bolivianos, así que la tarifa de Bs 50 es 72,4 por ciento superior.
Entre paréntesis, nótese cómo esas tarifas son cobradas por los taxistas potosinos en rutas urbanas y, por tanto, muy cortas respecto a los 156 kilómetros de distancia entre Potosí y Sucre.
Pero veamos otras rutas como, por ejemplo, de Potosí a La Paz y viceversa. En el tarifario de la RAR 0178/2013, el precio era de Bs 129 en un bus cama y la RAR 32/2025 señaló temporalmente una tarifa oscilatoria de entre 148 a 181 Bolivianos para ese mismo servicio. El gran detalle es que hay empresas que están cobrando Bs 250 que representa una diferencia de 38,1 por ciento respecto a la tarifa máxima establecida.
El tarifario establecido en la RAR 32/2025 era temporal, pero ni eso ni la crisis de los carburantes justifica que las empresas de transporte interdepartamental fijen tarifas (elevadas) por su cuenta. Que la ATT guarde silencio sobre este tema desde el 30 de junio solo demuestra la irresponsabilidad de su actual administración y no da pie a actuaciones al margen de la norma.
Realistas o no, en el país existen tarifarios legalmente establecidos y si los transportistas no los cumplen, no solo están vulnerando la ley, sino que están robando los montos excedentes.
(*) Juan José Toro es Premio Nacional en Historia del Periodismo.
