Ha sido realmente impresionante el recibimiento de la población cruceña a su Gobernador Luis Fernando Camacho ya que fueron kilómetros de avenidas y calles colmadas de cruceños y no cruceños en una multitudinaria movilización ciudadana.
No fue por casualidad o por la coyuntura del momento la masiva participación ciudadana ya que, por historia y tradición, los cruceños siempre se han caracterizado por anteponer y priorizar su sentimiento y su “cruceñidad”, dejando de lado intereses político partidarios o sus diferencias ya sea ideológicas, religiosas o de otra índole.
Las luchas y muestras de unidad por su Santa Cruz siempre han sido y son encaradas con decisión y tenacidad cuando se trata de intereses de su departamento y uno de los ejemplos patéticos de esta aseveración se refiere a las luchas cívicas persistentes que les permitió lograr que el Estado boliviano apruebe y ejecute la demanda cruceña del once por ciento de regalías del petróleo para Santa Cruz.
Otro hecho tangible de la unidad y de las luchas reivindicativas de los cruceños, ha sido y es la proyección y consolidación del “modelo de desarrollo de Santa Cruz”, que ha convertido a este departamento en la nueva locomotora del desarrollo económico, productivo, industrial y de oportunidades de trabajo y de emprendimientos para cruceños y no cruceños porque en estos últimos años, miles de bolivianos de diferentes regiones del país, han emigrado y continúan emigrando a Santa Cruz en procura de mejores condiciones de vida, de trabajo o de algún emprendimiento
Así como hay hechos dignos de destacar de Santa Cruz, también habría que referir algunas situaciones que en determinado momento pusieron en tela de juicio a los cruceños como por ejemplo cuando pregonaron y salieron a las calles por la “independencia” de Santa Cruz para desmembrarse de Bolivia y en otra ocasión fue cuando liderizaron la creación de la denominada “media luna” que involucraba a Beni, Pando y Tarija también con fines separatistas
En todo caso, de lo que se trata es de relievar el arraigado sentimiento cruceño como ejemplo de verdadero amor a su tierra, de su férrea unidad y de hacer causa común con sus reivindicaciones regionales. Es precisamente lo que hace mucha falta en otros departamentos del país y muchísimo más en el país porque el mal mayor y el problema endémico en Bolivia es que siempre se anteponen y se priorizan los intereses de grupo, políticos sectarios u otros intereses y no de nuestra región o de nuestra sufrida Bolivia.
Si acaso los bolivianos tuviésemos la mentalidad y la actitud positiva de los hermanos cruceños, recién podríamos soñar y ver a una Bolivia digna, próspera y con un futuro prometedor para las nuevas generaciones de bolivianas y bolivianos.
