Ante la crisis institucional desatada en la Casa Nacional de Moneda, El Potosí utiliza su espacio editorial para dejar constancia de su posición al respecto.
Desde su fundación, este diario mantuvo buenas relaciones institucionales con la Casa de Moneda a la que consideramos uno de los más importantes patrimonios de Potosí. El fallecido Wilson Mendieta Pacheco, que era director del repositorio cuando se fundó este medio, llegó a ser, incluso, miembro de su consejo editorial.
Estuvieran vinculados o no con el escándalo por la demolición de tres tabiques, los despidos son problemas internos de la Casa de Moneda. Equivocadamente, se cree que el escándalo de los tabiques fue desatado tras las destituciones cuando, en verdad, todo estalló en el momento en que se supo que el repositorio pasaría a tuición del Ministerio de Culturas.
Si el cambio de tuición está justificado o no, si será positivo o no, son cuestiones hasta subjetivas que pierden valor frente a la decisión que ya ha expresado el pueblo potosino: rechazo a que se mantenga el centralismo en el manejo de la Casa de Moneda.
La ciudadanía se expresó contundentemente con una marcha que fue convocada por el Comité Cívico Potosinista (Comcipo). Por lo que se dijo en esa ocasión, se percibe que la denominada transferencia al Ministerio de Culturas estaría politizando todavía más a la Casa de Moneda cuya orientación museológica ya fue afectada por el criterio "descolonizador" del Gobierno.
La destrucción de los tres tabiques es la más clara muestra de que la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia no ha manejado bien la Casa de Moneda. Antes de proceder a la demolición, se debió pedir la intervención del Ministerio de Culturas para que esa instancia supervise los cambios, así sea mínimos, que se iban a hacer en un monumento nacional cuya protección estatal está establecida en la Constitución Política del Estado. No se procedió de esa forma y, cuando se vio que por lo menos uno de los tabiques tenía pintura mural, se prefirió ocultar el hecho.
El comunicado que la fundación publicó en su cibersitio es cuando menos indolente porque, sin respaldo técnico, afirma que "no existió daño patrimonial alguno" y declara el caso "completamente cerrado".
Este diario cree que la única solución a la crisis que provocó el gobierno al intentar cambiar su tuición sobre la Casa de Moneda es crear una instancia regional que permita fiscalizar su manejo. Y ante versiones en el sentido de que existe un interés particular detrás de esa propuesta, dejamos establecido públicamente que en este medio no existe la intención de formar parte de actuales o futuras instancias de manejo de nuestro repositorio cultural.
