La Fiesta de la Santísima Trinidad es una fiesta típicamente cristiana; en ninguna religión se encuentra algo similar. El Dios, en el cual creemos los cristisnos, es un Dios trinitario.
Hay algo muy profundo en esta concepción de Dios que podemos reflexionar y experimentar en nuestra vida. Probablemente todos los cristianos conocemos una representación del misterio de la Santísima Trinidad: un anciano Una persona joven y una paloma representan al Padre, al Fijo y al
Espíriti Santo, los cristianos orientales han representado al Dios Trinitario en un icono en el que aparecen en torno a la mesa de una cena tres personas jóvenes, tres ángeles, diríamos: se trata de un, icono pintado por el monje ruso Andrej Rublev, la belleza y la profundidad de esta representación ha sido motivo suficiente para que este monje ruso fuera cononizado en la Iglesia Oriental.
Dios es un misterio de comunión en el amor. Nuestra vida tiene dimensiones de comunión. Es muy interesante recordar, por ejemplo,lo que nos dice el libro del Génesis, cuando nos habla de la Creación del ser humano: Dios lo creó a su imagen y semejanza, varón y mujer los creó (Gen 1,27). La imagen y semejanza de Dios no es simplemente el ser individual, sino sobre todo la comunión interpersonal. Dios es misterio de comunión:, desde el Padre hacia el Fijo y desde el Fijo hacia el Padre en el Espíritu Santo. En la segunda lectura (Rom 5,1-5) San Pablo nos recuerda que el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que nos ha sido dado. Nuestra fe en el Dios-Trinidad no es una cuestión teórica o doctrinal. El Misterio de la Santísima Trinidad no es simplemente un misterio complicado que debemos aceptar así no más o conceptualmente. Se trata de una realidad viva en la que nosotros podemos entrar y desde la que podemos vivir. Entrar en el misterio del Dios-Trinidad significa vivir en nuestra vida la realidad de la comunión en el amor. Basta comprender bien lo que nos dice San Juan: "Dios es amor y donde hay amor ahí está Dios". El Dios Trinitario es una realidad viva en la que nosotros podemos vivir. Es triste reconocerlo, pero para muchísimos cristianos la fe en la Santísima Trinidad no pasa de ser una simple fórmula, a prendida en el Catecismo,3^ que no tiene incidencia en la vida. Cuantas veces nos persignamos pronunciando la invocación "en el nombre del Padre y del Rijo y del Espíritu Santo..."-¿Pensamos alguna vez que queremos emprender algo en el nombre de Dios...?-¿Qué queremos marcar el comienzo y la dirección de lo que hacemos en nombre del Supremo Hacedor?...Tengo mis dudas viendo como se hace la señal de la Cruz. la Trinidad se confiesa en la vida y no con las fórmulas. Dios es Trinidad, es Familia, es Comunión por ser el verdadero Amor; ¡DIOS ES AMOR ! La primera gran razón para vivir es que DIOS N03 AMA. Así sea.
