Durante años y años, los potosinos vivimos en un completo desorden que inculcaron desde la instancia ejecutiva del Gobierno Municipal debido a facturas electorales y de campaña política.
Hoy se pretende poder orden al desorden, pero está costando mucho a los funcionarios de la actual administración municipal porque, ahora, se resiste la gente, y más aún, los comerciantes informales que ganaron las calles por falta de fuentes de trabajo.
Hay Ordenanzas Municipales, pero ¿se cumplen? Muchos ciudadanos quizá se hacen esa pregunta y pocos dirán que sí. Pero la mayoría, estoy casi seguro, no.
De alguna manera, actualmente se comenzó limpiando las calles de los comerciantes informales, quienes se resisten a cumplir la normativa municipal.
No simplemente a los informales, sino también a comerciantes que usan las aceras y, muchas veces, la calzada que son exclusivamente para el uso de los peatones y transporte en general.
En los últimos días, los uniformados de la Policía Municipal son atacados por los ocasionales vendedores que tienen carritos para la venta de alimentos al paso.
Los operativos, en algunos casos, acaban en un tremendo pleito porque las afectadas o afectados se van a las manos contra los funcionarios que solo cumplen una orden jerárquica.
Desde golpes hasta secuestro de funcionarios de cargos jerárquicos son los resultados que hasta el momento ha arrojado la política municipal de reordenar el municipio potosino.
Sin embargo, estoy seguro, que se impondrá el principio de autoridad para hacer cumplir, de algún modo, las Ordenanzas Municipales, que hasta la administración municipal anterior eran un saludo a la bandera.
Digo saludo a la bandera porque posiblemente la factura de un apoyo político a exautoridades de sectores de la población era lo primordial para continuar en el poder municipal.
Pero esto, al parecer, terminó. Se tiene una visión muy diferente de hacer una política municipal diferente, aunque está costando poner orden al desorden.
Así como muchas veces cuestioné algunas políticas municipales, ahora, me toca también ponderar el trabajo que se realiza desde el Gobierno Autónomo Municipal de Potosí.
El ejecutivo municipal no está solo porque existe el respaldado del ente legislativo para promover el orden que debe ser característico de una metrópoli y no de un pueblo.
Si bien el reto de poner orden al desorden comenzó en las calles y mercados, falta mucho por trabajar. Uno de esos retos también será encarar un ordenamiento en el tráfico vehicular que, hoy en día, los conductores del transporte masivo hacen lo que quieren en las calles y avenidas.
Por algo se debe empezar. Y ese algo es hacer cumplir la ordenanza 010/2012. Los vehículos –en su mayoría microbuses– tipo civilian siguen circulando contaminando el medioambiente e incumpliendo la Ley 1333.
Hay que trabajar mucho para tener una ciudad ordenada.
