El día 23 de abril fue elegido como “Día Internacional del Libro”, La Unión Internacional de Editores propuso esta fecha a la UNESCO, con el objetivo de fomentar la cultura y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. La Conferencia General de la UNESCO la aprobó en París el 15 de noviembre de 1995, por lo que a partir de dicha fecha 23 de abril es el “Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor.”
Coincidiendo con la celebración del Día del Libro, la Sociedad Española de Neurología (SEN) ha difundido una lista de beneficios que implica para nuestro cerebro el hábito de la lectura.
Según Guillermo García Ribas, Coordinador del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología (SEN), “la lectura es una de las actividades más beneficiosas para la salud, puesto que se ha demostrado que estimula la actividad cerebral y fortalece las conexiones neuronales”. Un cerebro activo no solo realiza mejor sus funciones, sino que incrementa la rapidez de la respuesta. Mientras leemos, obligamos a nuestro cerebro a pensar, a ordenar ideas, a interrelacionar conceptos, a ejercitar la memoria y a imaginar, lo que permite mejorar nuestra capacidad intelectual estimulando nuestras neuronas.
Por la importancia que presenta la lectura es una de las actividades que el ser humano realiza a lo largo de su vida. De la misma forma que la lectura es la restante de todas las actividades intelectuales, es una actividad exclusiva de los seres humanos, que han podido desarrollar un avance intelectual; esto manifiesta que la lectura es una de las actividades que inicia a temprana edad de manera gradual manteniéndose un hábito en su vida.
Obviamente, la lectura puede realizarse de muchas maneras y con muchos objetivos. Así, no es lo mismo la lectura por placer que aquella que se realiza por obligación para cumplir determinado objetivo educativo o laboral. De cualquier modo, siempre la lectura actuará como un fenómeno que nos permite alentar nuestra imaginación, crear nuevos mundos en nuestras mentes, reflexionar sobre ideas o conceptos abstractos, entrar en contacto con nuestro idioma o con otros, mejorar nuestra ortografía, conocer más sobre otras realidades, etc. Es siempre relevante para que la lectura rinda sus mejores frutos que la misma se realice en ambientes relajados y tranquilos, que inviten a la concentración, que permitan que la persona se olvide de aquello que lo rodea y se sumerja en la historia que lee.
Finalmente debo decir que la lectura abre muchas puertas, aparece ligada a una actividad de formación, instrucción, aprendizaje; leer es el enriquecimiento cultural. En esta época sería mejor prohibir leer que obligar: a los adolescentes y las lecturas escolares. Para tener frutos de la lectura.
