El oficialismo parlamentario “no encontró ningún indicio de tráfico de influencias en la contratación de obras del Estado con la empresa china Camc”; tajante y, definitivo; tal “sentencia” por supuesto, “libera de responsabilidad al presidente Evo Morales y a su exnovia Gabriela Zapata”.
Los opositores indican que sí hay indicios de uso indebido de influencias en los seis casos y cuestionaron que no se haya convocado a declarar al presidente, al ministro Quintana, y tampoco a los ejecutivos de la empresa Camce.
En lo que parecen coincidir ambas partes fue en el objetivo de armar la Comisión: “limpiar la imagen de Morales”, con el propósito de sacar de la agenda pública el caso.
¿En serio se piensa que la comisión oficialista, con su informe “de mayoría”, podrá “sacar de la agenda” nacional un tema que está instalado en la opinión pública como la expresión del poder corrupto e impune?
Hace pocos días se confirmó una denuncia referida a otra empresa china: Citic Group, representada por Zapata que tuvo contactos con Comibol y a la cual (empresa) don Evo visitó cuando estuvo en China en agosto de 2011 y, con la que se lograron algunos acuerdos que tras de idas y vueltas, entre 2010, fecha del contacto de Zapata, hasta el 2013 (anuncio de inicio obras prospección en Coipasa) finalmente no se concretaron.
El Ministro César Navarro atinó a confirmar los contactos, pero, “el negocio no se hizo”. ¡¡¡Ese es el tema!!! El contacto se dio, Zapata, representando a Citic Group logró, de alguna manera, que Evo Morales visite las instalaciones de la empresa en China (una de las más grandes del país continente) y se trabó una negociación que no prosperó… pero ¡ese es, precisamente el tema que importa! El nivel de influencia entre Zapata y el Gobierno boliviano… ¡¡¡la señora representó a la empresa y el presidente estuvo en la misma!!!
¿Qué más esperan los que manejan las cosas del Estado para “encontrar indicios” del nivel de influencia de Zapata en el poder boliviano? ¿Encontrar una firma? ¿Por qué? Si ella no es ejecutiva que contrata ¡Ella (Zapata) es simple y llanamente una “lobista”… que hizo su trabajo… es decir, logró que el presidente vea “su” empresa como posible contratista del gobierno. Claro, si la señora no hubiera sido “ex novia y madre del hijo del presidente”, a nadie tiene porqué interesarle el caso.
Pero, “es”… y eso da lugar a creer en la posibilidad de que haya habido tráfico de influencias. (Así se ven las cosas en cualquier país serio del mundo).
