Desde hace varias semanas se difunde una propaganda gubernamental por algunos canales de televisión en la que varios niños están en un acto cívico recitando poemas, o algo parecido, con elogios al presidente del Estado.
Aparentemente, en el marco de la soberbia que caracteriza al actual gobierno, quienes produjeron esa propaganda no tomaron en cuenta el contenido de la Ley 548 —el Código Niño, Niña y Adolescente— que fue promulgado por el presidente Evo Morales el 17 de julio de 2014 y contiene una serie de normas que regulan el uso de imágenes de las personas menores de 18 años.
Es precisamente ese cuerpo legal el que en su artículo 263, con el rótulo de "reserva de actuaciones", establece claramente que "está prohibida la obtención o difusión de imágenes (de menores), así como la divulgación de su identidad o de las personas relacionadas con las actuaciones procesales, policiales o administrativas". Algunos puristas dirán que ese precepto se refiere a los procesos judiciales que involucran a los menores de 18 años pero cualquier abogado sabe que, por todo lo que se puede leer a lo largo del código, existe prohibición expresa de la difusión de imágenes de menores.
La propaganda a la que hacemos referencia es, por lo tanto, un producto comunicacional que violenta normas dirigidas a precautelar los derechos de la niñez, pues se utiliza ilegalmente su imagen para realizar propaganda política y rendir culto a la personalidad del primer mandatario del país. Se lo hace, además, en circunstancias muy particulares en las que se debate públicamente su presunta paternidad en un caso de denuncia de tráfico de influencias.
Además, no es la primera vez que se hace eso, pues hay una explicita política de promoción de la imagen presidencial que no corresponde necesariamente con sus actividades oficiales sino, hay que insistir, que forma parte de un forzado culto a la personalidad del que, al final de cuentas, termina siendo víctima el propio presidente.
Con la misma lógica, su vicepresidente ha afirmado, en el Día del Niño, que los niños pueden dormir tranquilos “(porque) el país está en buenas manos” y su futuro asegurado, ya que la administración gubernamental garantiza la soberanía de Bolivia y aspectos como los derechos a la educación y salud. “El futuro de ustedes está pavimentado, no a va a ser con una carretera de tierra ni con precipicios, el futuro de ustedes va a ser una carretera pavimentada doble vía para que puedan correr, desarrollarse y progresar como deseen para favorecer a sus familias”, sostuvo.
Como se ve, existe un evidente manejo propagandístico que incorpora la imagen de los niños, en general, y de aquellos que son incorporados en las imágenes que difunde la propaganda gubernamental.
Ante esos excesos, además de exhortar a que se respete la ley, se debe pedir a las autoridades que actúen con la debida prudencia.
