El presidente Rodrigo Paz participó este sábado en el acto de ascenso y entrega de bastones de mando y sables a los nuevos generales de las Fuerzas Armadas (FFAA) y de la Policía Boliviana y destacó la meritocracia en cada una de estas instituciones.
“Cada uno de sus ascensos en las instituciones ha sido por la meritocracia. Este Presidente jamás llamó a su comandante para decir: ‘haga este cambio o modifique estos resultados, suba o baje a alguien’. En el caso de las Fuerzas Armadas, fue la institución que asumió su propia responsabilidad, mandato constitucional y de la ley de nuestras Fuerzas Armadas y el respeto a la democracia dentro de las ordenes de ascenso”, explicó el mandatario en la oportunidad.
El jefe de Estado también expresó su agradecimiento a la Policía Boliviana porque “en momentos difíciles” dieron “tres pasos al frente para con la patria”.
“Les agradezco porque algunos tuvieron el valor de asumir esa responsabilidad. Y es ahí donde se ve la diferencia tanto en hombres y mujeres, tanto de la Policía como de las Fuerzas Armadas, cuando se debe enfrentar a la dimensión de la crisis y el monstruo con el que estamos combatiendo”, dijo.
Enfatizó que Bolivia atraviesa un proceso de transformación muy importante en lo económico, social y político.
“Hoy 46 oficiales reciben más que un sable o una espada, Bolivia reconoce una vida de preparación, disciplina y servicio, pero sobre todo se les confía la responsabilidad de conducir a los hombres y mujeres que defienden a nuestra patria”, añadió el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano.
A las autoridades militares y policiales que ascendieron, el ministro les recordó que el grado lo otorga el Estado, pero “la autoridad moral se gana todos los días, con el ejemplo, con decisiones justas cuidando subordinados y asumiendo las consecuencias”.
“El mando militar no es un privilegio es una obligación de servicio. Un buen comandante prepara a su gente antes de exigirle resultados, cuida sus vidas, exige disciplina protege el patrimonio del Estado y entiende que la misión debe cumplirse con planificación y respeto a la Constitución”, dijo.
En ese sentido, señaló que el narcotráfico y el crimen organizado trasnacional obligan a fortalecer las capacidades de vigilancia tecnología y coordinación entre las fuerzas con las instituciones competentes y siempre dentro de la ley.
En tanto, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, resaltó que la Policía Boliviana este año “fue puesta a prueba de fuego en los intentos de desestabilización, enfrentamiento, conflicto y bloqueos que sufrió el país, pero se manejó con absoluta profesionalidad, respecto a los derechos humanos”.
Hoy la Policía y el Gobierno recuperan el Estado boliviano de una penetración del terrorismo que se instaló en las ultimas décadas, se lo está haciendo en todas las instituciones del país, uno de ellos el Ministerio Público, sostuvo.
“Hoy con sano orgullo, señor Presidente debo agradecer a usted, a la decisión, como capitán general de la policía boliviana, de haber ascendido a generales, al comandante general, al subcomandante general y al inspector general de la Policía porque es una tarea que faltaba para completar la institucionalización de la Policía”, añadió.
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