El Sindicato de Choferes Asalariados del Transporte Nacional e Internacional rechazó a la intención del Gobierno de reactivar el ferrocarril Arica-La Paz, al considerar que pondría en riesgo las fuentes laborales de miles de camioneros y reduciría el movimiento económico que generan.
Según el dirigente, en el país alrededor de 50.000 tráileres participan en el traslado de carga nacional e internacional.
Cuestionó la viabilidad del proyecto ante la disminución de las importaciones.
Insistió en que la prioridad debe ser garantizar la continuidad de las fuentes laborales del sector.
“No vamos a dejar que opere el tren”, advirtió.
