El viceministro del Tesoro y Crédito Público, Óscar Navarro, prevé que el salario mínimo en Bolivia debe incrementarse en función del alza de los combustibles y la inflación, por lo que anunció una negociación salarial con los sectores sociales del país.
“Yo considero que sí (habrá un incremento salarial). El Gobierno iniciará, al comenzar la gestión 2027, la negociación salarial, porque los bolivianos hemos sufrido el incremento de los precios del diésel y la gasolina. Actualmente tenemos una inflación del 5,8%, mientras que en 2025 alcanzó el 21%. Vamos a intentar reponer, al menos, la pérdida de poder adquisitivo de los salarios de los bolivianos mediante un incremento salarial”, señaló Navarro.
Sin embargo, sostuvo que la definición del incremento debe ser resultado de una negociación con todos los sectores vinculados al ámbito salarial, entre ellos la Central Obrera Boliviana (COB), las organizaciones sociales y el sector empresarial.
“Todos tienen que participar de la negociación, porque son precios que se definen para mantener el aparato productivo y también el aparato estatal”, afirmó.
La autoridad sostuvo que es necesario un incremento y que el porcentaje debe definirse con los distintos sectores. “Hay que negociar con los diferentes órganos cuál va a ser el nivel de incremento que va a permitir a las familias bolivianas mantener al menos su poder adquisitivo”, reiteró.
También señaló que el Presupuesto General del Estado (PGE) 2027 se elabora con los datos vigentes, entre ellos el salario mínimo nacional de 3.300 bolivianos, el diésel a 17,95 y la gasolina a 6,9, precios que se multiplican por los meses de consumo o venta, tanto en ingresos como en gastos. Explicó que la autoridad no puede estimar precios ni salarios que aún no están definidos.
