Bolivia y otros 14 países participantes del Escudo de las Américas acordaron impulsar acciones individuales y colectivas contra 24 organizaciones narcoterroristas, entre ellas el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho, de las cuales se advierte presencia en territorio nacional y se relaciona con hechos violentos registrados en las últimas semanas.
Así lo refleja un comunicado difundido por el Departamento de Estado de EEUU, el cual determina una iniciativa que contempla medidas coordinadas contra estos grupos como parte de la primera acción conjunta bajo los pilares de seguridad y coordinación multilateral.
Los 15 países participantes –Estados Unidos, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago– declararon su intención de fortalecer la resiliencia del Hemisferio Occidental mediante tres pilares: económico, de seguridad y coordinación multilateral.
La declaración sostiene que las organizaciones narcoterroristas transnacionales representan “una amenaza inmediata y universalmente compartida en nuestro hemisferio”, al considerar que ponen en peligro la paz y la seguridad, además de la seguridad y prosperidad de los ciudadanos de los países participantes.
DEMOCRACIA
En materia de seguridad, los gobiernos también expresaron su intención de defender la gobernanza democrática frente a las redes armadas de narcoterroristas, apuntando a coordinar sanciones, designaciones y medidas financieras contra terroristas y delincuentes, además de ampliar las fuerzas de seguridad civiles y prestar asistencia humanitaria y de comunicación.
