Luego de que el presidente Rodrigo Paz anunciara el fin de la subvención al diésel, el vocero del gobierno, José Luis Gálvez, defendió este sábado la medida y afirmó que se trata de una decisión necesaria para reactivar la economía. Sin embargo, reconoció que la eliminación de la subvención tendrá un impacto en los precios y, por tanto, generará un efecto inflacionario.
“Esta decisión es la correcta, la teníamos que tomar. Cualquier gobernante sensato que piensa en función de la población tenía que afrontar esta decisión. Y así lo hizo Rodrigo Paz. No es sostenible un sistema que nos lleva a comprar caro para vender barato”, afirmó Gálvez en alusión al precio internacional del combustible.
El Presidente anunció el viernes la eliminación del subsidio del diésel, que desde este sábado pasó a cotizarse según el mercado internacional. También lanzó una serie de medidas económicas para contrarrestar el efecto de dicha medida en la economía.
Este reajuste eleva el precio del diésel de 9,80 bolivianos a 17,95 bolivianos. Aunque el costo de dicho combustible tenía desde el 17 de agosto el precio ajustado únicamente para los “grandes consumidores”.
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Paz anunció que los recursos de Bolivia “ya no serán usados para esta subvención”, sino que se destinarán a la construcción de infraestructura pública como escuelas, hospitales y carreteras.
Asimismo, dijo que 2,9 millones de personas recibirán un nuevo pago del bono del Programa Extraordinario de Protección y Equidad (PEPE) y que el Gobierno destinará 800 millones de bolivianos en créditos en condiciones preferenciales para transportistas de carga pesada, gremiales, artesanos y comerciantes minoristas.
Esto también se aplicará al sector productivo, con un interés anual del orden del 6%.
Paz dijo que el incremento del bono Juancito Pinto para escolares, que actualmente es de 200 bolivianos, a 300 bolivianos, mayores facilidades para que las familias accedan a un crédito de vivienda social y comprometió el apoyo del Ejecutivo a los Gobiernos regionales para “readecuar sus finanzas”.
También añadió que se eliminará el impuesto para bienes de importación "destinados a actividades productivas como insumos, semillas, drones, genética, herramientas, equipos, bienes de capital y plantas industriales", junto a otras medidas.
"Con esta decisión garantizamos el abastecimiento permanente del diésel para todos 24 horas, 7 días a la semana, garantizando el combustible", remarcó Paz.
MODELO INSOSTENIBLE
Según Gálvez, el Estado gastaba 55 millones de dólares semanales para sostener un modelo que calificó como obsoleto y que terminaba beneficiando a contrabandistas y especuladores, sin garantizar el combustible en surtidores.
Consultado sobre el porcentaje de inflación esperado, el vocero evitó dar una cifra al señalar que “sería especulativo e irresponsable soltar una cifra”, aunque señalo que “”se han armado muchos escenarios”.
Argumentó que gran parte del efecto ya había sido asimilado por la población debido a las filas y la compra de diésel en el mercado negro a precios incluso superiores al internacional.
“Había un proceso especulativo muy duro y eso ya ha sido asimilado, en gran medida. Entonces, sí habrá algunos aspectos que se verán afectados, sí va a haber una afección, pero no va a ser un traslado completo, porque de alguna manera ya lo venía el pueblo boliviano sufriendo y asimilando”, dijo el vocero.
En ese marco, señaló que se han planteado también las medidas compensatorias de ayuda social como la entrega del bono Pepe II, créditos productivos y perdonazo tributario.
Sin embargo, en algunas regiones como Sucre y Potosí los pasajes de algunos servicios de transporte han subido de forma unilateral, al igual que los precios de algunos productos.
“Gran parte del efecto del incremento del precio ya había sido asimilado en varios productos, en un principio, es probable que haya algún efecto especulativo, de miedo, pero lo que vamos a ver es que el mercado mismo debería empezar a regular, y si bien esperamos algún grado de afectación a los precios, no va a ser un traslado completo del efecto”, acotó en entrevista con Unitel.
LAS 10 MEDIDAS
1. Más crédito, ya que los bancos podrán prestar más, con menos trabas, para vivienda y producción.
2. Créditos blandos para producir, con Bs 800 millones, para transportistas, gremiales, artesanos y pequeños negocios.
3. Bono extraordinario PEPE II, el cual cancelará un acumulado de Bs 750 en tres pagos bimensuales de Bs 250 a sectores vulnerables de la población boliviana, según el Decreto 5713.
4. Incremento del Bono Juancito Pinto, que ahora sube de Bs 200 a Bs 300 por estudiante, lo que representa un aumento del 50%.
5. Ayuda a gobernaciones y municipios, con el apoyo voluntario para ordenar sus finanzas, sin afectar sus servicios.
6. Sin impuesto para producir, lo que significa 0% de arancel y del Impuesto al Valor Agregado (IVA) para maquinaria y equipos productivos por cinco años.
7. Más tiempo para regularizar impuestos, con la extensión del plazo hasta el 31 de diciembre de 2026.
8. Plan de enlosetado, que traerá consigo empleos directos e indirectos en obras de calles y avenidas.
9. Fideicomiso impulso productivo: Bs 800 millones, con créditos blandos, desde 6% al año, para transportistas de carga pesada, gremiales, artesanos, comerciantes y productores.
10. Más flexibilidad en los bancos, ya que se reduce la cuota mínima que las entidades bancarias deben prestar a vivienda social y producción para que puedan dar más créditos a más gente.
‘Por el momento’, no sube el precio de la gasolina
Tras el fin de la subvención al diésel en Bolivia, el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, señaló que el Gobierno nacional no decidió, por el momento, hacer lo propio con la gasolina, que mantiene un precio de Bs 6,96 el litro.
“Por el momento nosotros no hemos decidido tomar ninguna otra medida, por el momento solamente es el diésel. Si eso sucediera, lo vamos a hacer de la misma manera, responsablemente, primero viendo a quién, qué afectamos y cómo ayudamos a esa gente que está afectada”, sostuvo Blanco en conferencia de prensa.
De acuerdo con el reporte, la estrategia con la gasolina apunta a modificar gradualmente su composición, es decir, se trabaja en una mayor incorporación de etanol para incrementar la disponibilidad de este combustible y diversificar las fuentes de abastecimiento.
“Lo que estamos tratando de hacer es diversificar los combustibles que se tienen, la gasolina va a tener una mayor composición de etanol y también se va a tener el alcohol como como parte de este proyecto”, explicó Blanco, al referirse a las medidas adoptadas para el sector.
La aclaración surge después de que el Gobierno anunciara el fin de la subvención al diésel, determinación que, según el ministro, responde a una demanda planteada por distintos sectores productivos y políticos y que busca enfrentar los problemas de abastecimiento que se habían generado en torno al combustible.
