El obispo auxiliar de la Diócesis de Santa Cruz, monseñor Sergio Gualberti, afirmó este domingo que el amor es la plenitud de los mandamientos y el que ama a Dios y al prójimo no necesita ninguna ley, porque cuando uno ama de ninguna manera puede hacer mal al otro, sino sólo busca su bien, porque amar es eso: buscar el bien del otro.
Durante su homilía dominical, Gualberti pidió practicar la “corrección fraterna” como parte de la identidad de los cristianos porque “si uno ama no mata, si uno ama no roba, si uno ama no engaña, si uno ama no miente. Esta es la gran verdad que nos ha traído Jesús”, indicó.
Manifestó que la única deuda que tienen las personas con Dios es el amor mutuo, porque como dice Pablo “el amor recíproco y fraterno nunca se llega a cumplir plenamente. Siempre tenemos un poco una deuda, es decir, siempre podemos amar más a las personas que tenemos la fe en el Señor, que hemos recibido el bautismo y que somos miembros de la Iglesia”.
