El Banco Central de Bolivia (BCB) prevé que la economía del país se contraerá un 3,6% este año, una cifra superior a la proyectada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), que calculan una caída de entre 3,2% y 3,3%. El dato consta en el “Reporte de Inflación y Política Monetaria” correspondiente al segundo trimestre de 2026, difundido este jueves.
Según el ente emisor, “se prevé que el Producto Interno Bruto (PIB) cierre 2026 en torno a -3,6%”, como resultado de “la contracción en el sector de construcción, mayores costos en los insumos importados, efectos climatológicos y el deterioro de los ingresos reales de los hogares, el cual se viene acelerando en los últimos años”. El BCB precisó que durante el primer semestre el PIB acumuló una variación de -3,34%, “revirtiendo la leve recuperación estimada en el primer trimestre de 0,06%”.
Entre los factores del deterioro, la entidad citó “la intensificación de los conflictos sociales” registrados entre mayo y junio, que “paralizaron el eje troncal del país durante más de cincuenta días”, con bloqueos de carreteras y huelgas de transportistas que “interrumpieron las cadenas logísticas y de abastecimiento”.
A ello se sumó el problema de la provisión de combustibles, “que restringió la operación del parque vehicular más allá del efecto directo de los bloqueos y trasladó parte de esa presión al comercio”. La actividad extractiva, sostenida por la producción de oro, plata y estaño, fue el principal sustento de la economía en ese periodo.
