El vicepresidente Edmand Lara visitó este viernes el santuario de la Virgen de Urkupiña, en Quillacollo, Cochabamba, donde llegó de rodillas hasta los pies del altar y elevó una petición relacionada con la situación política del Gobierno.
Durante su visita, el segundo mandatario pidió a la Virgen de Urkupiña y a Dios que iluminen al presidente Rodrigo Paz para que modifique su manera de conducir la gestión y busque mayor coordinación.
“Quiero pedir a la mamita de Urkupiña y a nuestro Dios que ilumine la mente y el corazón del presidente para que reencamine su conducta y se dé cuenta que gobernar solo no le va a llevar a nada bueno”, manifestó Lara.
La presencia del vicepresidente se produjo en la jornada central de la festividad de la Virgen de Urkupiña, una celebración religiosa que cada año reúne a miles de creyentes en Quillacollo, donde se desarrollan actividades de carácter religioso y cultural.
La relación entre Lara y Paz atraviesa por un distanciamiento que se hizo evidente desde las primeras semanas de la actual gestión. El vicepresidente reiteró recientemente que cada autoridad debe asumir las consecuencias y responsabilidades de sus propias decisiones.
“Yo ya no tengo por qué rogarle al Presidente. No tengo por qué humillarme con el presidente Rodrigo Paz”, afirmó el lunes, en referencia a la relación con el jefe de Estado.
Pese a las diferencias, Lara sostuvo que mantiene su atención en las funciones institucionales de la Vicepresidencia y en la coordinación con las distintas bancadas legislativas.
El vicepresidente también señaló que las restricciones presupuestarias dificultan algunas de las tareas de esa instancia del Estado, aunque aseguró que continuará desarrollando su trabajo. “Cuando uno quiere hacer las cosas, las hace”, sostuvo.
Las declaraciones de Lara se producen en medio de las diferencias públicas con Paz y de los cuestionamientos del vicepresidente sobre la forma en que se viene conduciendo la administración gubernamental.
..........
Señor Lector, este es solo un reporte. La información completa está en la edición impresa de El Potosí.
