Tras los cuestionamientos al Gobierno por no ejecutar la orden de aprehensión del expresidente Evo Morales y, en cambio, sí procesar a policías que lo saludaron en el trópico de Cochabamba, el vocero presidencial, José Luis Gálvez, reconoció este lunes que se trata de un problema estructural, puesto que la captura del exmandatario podría costar vidas. No obstante, aseguró que es un tema que “se va a resolver”.
Gálvez señaló que el caso de Morales ya se constituye en un problema social y de seguridad. Indicó que, según la información con que cuentan, “la aprehensión no sería tan sencilla; en realidad, sería tan compleja que puede costar vidas”.
En ese sentido, enfatizó que “Evo Morales no merece ninguna vida más”.
El expresidente se encuentra en el Chapare, donde lo resguardan sus afiliados. En meses pasados, responsabilizó a las autoridades del actual gobierno por las consecuencias que podría acarrear un intento de captura en su contra, tomando en cuenta esa vigilia.
APLICAR NORMAS
El Vocero recalcó este lunes que, en el caso de los policías que saludaron a Morales, se debe aplicar las normas. Sin embargo, dijo que, más allá de la situación de estos efectivos, el tema de fondo “se va a resolver. Evo Morales va a rendir cuentas ante la justicia al igual que debe rendir cuentas cualquier persona que tenga temas pendientes”.
