El presidente Rodrigo Paz cumplió este lunes siete meses en el poder en medio de un conflicto que lleva ya 40 días activo, con bloqueos de carreteras en seis de los nueve departamentos del país y sin visos de diálogo con los sectores movilizados, que se niegan a negociar con el Jefe de Estado y exigen su renuncia como única salida al conflicto. Según la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), anoche persistían 93 cortes de rutas.
Cochabamba concentraba la mayor parte de los puntos de bloqueo con 27 puntos, seguida por La Paz con 21. Oruro sumaba 18, Potosí 15, Chuquisaca 10 y Santa Cruz 2. Tarija, Beni y Pando permanecían sin afectaciones viales por conflictos sociales.
Los sectores movilizados –la Federación de Campesinos Túpac Katari, la Central Obrera Boliviana (COB) y las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba–, pese a los pedidos de diálogo, se niegan a ceder en su postura y exigen la renuncia de Paz para levantar los bloqueos de carreteras.
El viernes lanzaron un ultimátum al mandatario y anunciaron que “masificarán” sus medida de presión. Los manifestantes acusan al Presidente de marginarlos de las decisiones del Gobierno y temen que nuevas leyes de inversión deriven en privatizaciones y alzas en tarifas de servicios básicos, extremos que el Ejecutivo niega.
Los bloqueos interrumpen el abastecimiento de alimentos, combustible, medicamentos y oxígeno medicinal en las principales ciudades, lo que llevó a varios sectores a declararse en emergencia.
El conflicto dejó ya al menos diez muertos: siete personas que no pudieron recibir atención médica oportuna y tres fallecidas en el contexto de las protestas. Las pérdidas económicas superan los 2.100 millones de dólares, según la Cámara Nacional de Industrias (CNI).
