Las protestas y bloqueos que se generaron por el pedido de algunos grupos que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz están asfixiando a sectores que no pueden trabajar con normalidad, como los comerciantes informales y transportistas, que se manifestaron este martes por separado en La Paz para exigir “soluciones”. Además, tanto la sede del Gobierno como El Alto sufren de desabastecimiento de alimentos y combustibles.
“Queremos trabajar”, “soluciones para La Paz” y “por culpa del bloqueo estamos en las calles”, corearon decenas de pequeños comerciantes que marcharon con banderas blancas y del país por el centro histórico de La Paz.
Los movilizados, incluidas varias mujeres comerciantes, pasaron por las calles cercanas a la plaza Murillo, el centro del poder político, custodiada por efectivos antidisturbios, aunque no intentaron ingresar hacia ese lugar.
La Paz y El Alto concentran las protestas callejeras y bloqueos de carreteras que realizan sectores campesinos aymaras, la Central Obrera Boliviana (COB) y seguidores del expresidente Evo Morales, quienes exigen la renuncia de Paz, que lleva poco más de seis meses en el Gobierno.
Algunas manifestaciones ocurridas la semana pasada derivaron en disturbios y saqueos, afectando incluso a pequeños quioscos callejeros en el centro de la ciudad, ante lo cual el trabajo de esos sectores está siendo irregular.
Una dirigente de los gremialistas, Miriam Hernández, dijo a los medios que “varios negocios han cerrado”, ya sea por las movilizaciones, o por el desabastecimiento y encarecimiento de alimentos, consecuencia de los bloqueos, que afecta a los comerciantes que ofrecen comida.
“Ya estamos cansados, la gente humilde está cansada”, sostuvo Hernández.
También en La Paz, esta martes sindicatos de transportistas realizaron bloqueos callejeros por la falta de combustibles que nuevamente está afectando al país, aunque ahora es por los cortes de vías que impiden su traslado hasta las estaciones de servicio.
Algunos sindicatos de choferes amenazaron con sumarse a las protestas por la renuncia de Paz si no se agilizan las compensaciones por los daños causados a sus vehículos por la gasolina en mal estado que se vendió en los primeros meses del año.
