La marcha ‘evista’ que llega este lunes a La Paz reforzará el cerco a la Sede de Gobierno, que permanece rodeada por organizaciones vinculadas a la Central Obrera Boliviana (COB), en un escenario en el que las demandas iniciales del sector movilizado quedaron desplazadas por la exigencia de renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La denominada “marcha por la vida para salvar Bolivia” llegó este domingo hasta El Alto y prevé hacer su ingreso a La Paz este lunes, según los reportes de los propios movilizados que son reflejados a través de la radio Kawsachun Coca.
El ingreso a La Paz se dará también al inicio de una tercera semana de bloqueos que se registran en el occidente del país, principalmente en el departamento paceño.
Desde Kawsachun Coca, reflejan que la marcha se da “en repudio a las acciones, leyes y decretos del gobierno de Rodrigo Paz”, apuntando a escenarios como la situación económica que incide en los precios de la canasta familiar y la gasolina desestabilizada.
En su ingreso a El Alto, los movilizados lanzaban arengas pidiendo la renuncia del Jefe de Estado y sus ministros. Mientras que desde el Chapare, los marchistas recibieron el respaldo de Evo quien dijo que “con o sin represión” la marcha llegará a La Paz.
“Saludamos el esfuerzo” dijo Morales y agregó que “primera vez que veo una movilización nacional que cruza con el invierno”.
“NO SE FRENARÁ LA SUBLEVACIÓN”
Morales se ha referido de manera constante a los hechos desde el inicio del conflicto. El pasado jueves, a través de sus redes sociales, afirmó que las movilizaciones, bloqueos y protestas que atraviesa Bolivia continuarán mientras el Gobierno no atienda las demandas estructurales vinculadas a la crisis económica y social.
“Mientras no se atiendan las demandas estructurales como combustible, comida e inflación no se frenará la sublevación”, sostuvo Morales, al referirse al escenario de conflictividad nacional.
