La sede del Gobierno vivió este jueves su jornada más violenta desde el inicio de las protestas, con enfrentamientos que provocaron destrozos, agresiones a periodistas, policías heridos y varios aprehendidos. Además, se reportó la muerte de una joven de 20 años en El Alto, lo que eleva a tres las víctimas fatales a causa de los bloqueos, en medio del pedido de renuncia del presidente Rodrigo Paz por parte de sectores afines al exmandatario Evo Morales.
TERCERA VÍCTIMA
La presidenta de Derechos Humanos de El Alto, Virginia Ugarte, informó que la joven que falleció en esa urbe padecía una enfermedad de base y que convulsionó por tres horas antes de que una ambulancia lograra atravesar los cortes de ruta. La paciente ingresó a terapia intensiva el miércoles y falleció la madrugada de este jueves.
Este caso se suma a las muertes de Ana Enns, nacida en Belice, quien retornaba de Perú por Desaguadero, y de Nelli Villanueva Medina, una paciente con insuficiencia renal crónica en Guanay. Ambas perdieron la vida al no poder acceder a centros médicos de manera oportuna. Ante estos decesos, la ministra de Salud, Marcela Flores, llamó a los sectores movilizados a habilitar corredores humanitarios.
VIOLENCIA Y VANDALISMO
La Paz registró este jueves la jornada más violenta desde que comenzaron las movilizaciones contra el Gobierno. Marchas de mineros cooperativistas y maestros rurales paralizaron el tránsito en el centro paceño y desataron el caos.
Uno de los episodios más violentos se registró en el Ministerio de Educación. Los escasos efectivos que custodiaban ese inmueble se vieron obligados a resguardarse dentro del edificio ante la presencia de un numeroso grupo de manifestantes. Sin contención, los educadores arrancaron las rejas de las jardineras y del propio perímetro del inmueble para lanzarlas contra la infraestructura, además de derribar parte de un muro y romper ventanas. Dos policías resultaron heridos por pedradas.
Por su parte, los cooperativistas mineros protagonizaron duros choques con la Policía al intentar ingresar a la plaza Murillo. Durante más de dos horas de enfrentamientos, los manifestantes lanzaron cachorros de dinamita contra los uniformados, detonaron explosivos en las céntricas calles paceñas y buscaron rutas alternas hacia la Casa Grande del Pueblo a fin de burlar el contingente policial.
