El Gobierno denunció este jueves la existencia de un “plan macabro” presuntamente financiado por el narcotráfico y acusó al expresidente Evo Morales y a dirigentes afines de promover movilizaciones y bloqueos para desestabilizar al país y “romper la democracia”.
“Los bolivianos tienen que saber que hay en marcha un plan macabro que va a fracasar. (...) El financiamiento del narcotráfico está detrás de estos dirigentes”, afirmó el vocero presidencial, José Luis Galvez.
La autoridad señaló que detrás de las protestas existirían intereses políticos vinculados al expresidente Morales y aseguró que grupos movilizados buscan “tomar por la fuerza” lo que, según dijo, no lograron en las urnas.
“Valga la advertencia, quienes conspiran contra la democracia, quienes pacten con el narcotráfico, tendrán que asumir las consecuencias de sus decisiones ante la justicia.
Ya iniciamos los desbloqueos con la fuerza del orden, que están plenamente comprometidas en el resguardo de la democracia y de la Constitución (Política del Estado). Seguimos, sin embargo, convencidos de que el diálogo es el instrumento para resolver conflictos”, agregó.
También sostuvo que el Gobierno no considerará pedidos de renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Este jueves, se registraron movilizaciones de maestros y cooperativistas que exigían la renuncia del mandatario. Mientras se aproxima una marcha del sector evista hacia La Paz.
